miércoles, 27 de mayo de 2015

Dragon Quest y Occidente, ¿Qué pasa aquí?


Así de rotundo empiezo este blog, sin presentación ni nada. Porque para escribir lo típico de: “Este blog va a tratar sobre las cositas que me gustan”, me ahorro la entrada y lo digo así a lo rápido. Disculpad el comienzo y pongámonos ya en situación. 
Hace una semana más o menos, Square Enix anunció la conversión del clasicazo Dragon Quest VIII para 3DS. Como viene siendo habitual con las últimas noticias de DQ que nos llegan, sentí alegría y asco por partes iguales. 
Alegría como es evidente por el anuncio, y asco porque no soy japonés (la gracia de esto es que el juego sólo está anunciado para territorio nipón). Tras recurrir a mi -no escasa- gama de insultos hacia Square, comencé a pensar sobre la situación de esta gran saga dentro y fuera de Japón.


 Y aquí estoy, escribiendo esto para redirigir a la gente cuando me pregunten y no tener que soltarles un discurso bastante largo y para ordenar las ideas de mi cabeza y plasmarlas en algún sitio. Y para darle un homenaje, coño, que se cumplen hoy 29 años de Dragon Quest y hay que celebrarlo dando esperanza a los fans no orientales. Así que empecemos.




JAPÓN


 Me remonto al año 1986, la cabeza pensante Yuji Horii, junto con la música de Koichi Sugiyama y los diseños de Akira Toriyama, (y evidentemente el resto del equipo desarrollador) dan a luz al primer Dragon Quest para la Nintendo Entertainment System. Como era de esperar de semejante mezcla de talentos, el juego resultó un bombazo, y no tardó en salir a territorio americano bajo el nombre de Dragon Warrior. Conforme la saga fue creciendo, las ventas aumentaron y se produjeron diversos spin offs y sub-sagas (Monsters, Mystery Dungeon..). 
Vamos, que se hizo un nombre y bien importante. Tanto, que las fechas de salida de sus juegos en tierras niponas se estipularon para días no laborales con el fin de evitar el absentismo laboral y escolar (así son de fans nuestros amigos japos). Con la parrafada que he soltado, podemos ver que desde su salida, DQ ha llevado un muy buen ritmo tanto de calidad como de ventas..


Menudos viciotes se pegaron los japos con el IX. Como me hubiera gustado estar allí.


 Sin embargo, en la historia reciente, algo ha pasado. Y se llama Dragon Quest X. Casi podría haber dicho Dragon Quest IX, porque todos nos echamos a temblar cuando se anunció para portátil (encima la menos potente) después del fantástico VIII en PS2. Por suerte demostró estar a la altura y lo recordaremos como uno de los mejores de la serie y uno al que Square le debe un Remake en sobremesa para terminar de elevarlo a la categoría de obra maestra, justo al lado del todopoderoso Zenus. Pero volvamos al X, que se me va la pinza. Cuando se anunció quede francamente decepcionado. Un DQ ONLINE y que encima fuera numerado no me hacía, ni me hace a día de hoy, ni puta gracia.
 Estábamos en parte avisados (Horii llevaba queriendo un DQ Online desde los 90) pero no deja de ser un golpe bajo. Tan bajo que las ventas, en un país donde la saga es culto, no cumplieron expectativas. Vale, no fueron malas, pero bajaron y eso es preocupante, ¡Que es uno NUMERADO, macho! Tras ver la reacción del público en los dineros, se debieron de arrepentir en parte, y como medida desesperada lo sacaron para 3DS. Algo que no solucionó mucho.



De digna mención es también la cagada de sacar el VIII en dispositivos móviles (¿?) antes que hacerle un buen paso a HD en PS3. Esto lo dejo así para el final porque con el anuncio de la versión 3DS me han aliviado UN POCO ese escozor, y digo un poco porque el bajón gráfico, la ausencia de 3D y demás no me están dejando buen sabor de boca. Pero me reventó muchísimo cuando salió la noticia de la versión IOs y Android, de verdad. CREEDME. ME JODIÓ MÁS QUE CUANDO SE TE ESCAPAN LOS LIMOS METÁLICOS CUANDO LOS TIENES CASI CASI. (Entiendo que Japón mira mucho más por el mercado de juegos móviles, ¿vale?, pero esto me parece inverosímil)


Las imágenes que te hacen temer que en móvil se vea mejor.

 Contando con estos tropiezos de cojones, se han intentado redimir sacando un remake muy majo de Dragon Quest VII para la misma portátil, uno del primer juego de la sub-saga Monsters (Terry´s Wonderland 3D) y más recientemente, con la salida de Dragon Quest Heroes, un musou de la vida y que tan de moda está pero con la temática DQ para Play 3 y 4, muy interesante. Pero el daño está hecho, y aunque hayan prometido volver a lo de siempre con los numerados en consola de sobremesa, lo van a tener que bordar, o se las van a ver putas.
Esta es la situación en oriente. Algo complicada, pero buena al fin y al cabo (si la comparamos con otras sagas de videojuegos que están bien jodidas, como Resident Evil, que tiene todas las papeletas de llevarse una entrada ya que al fin y al cabo es mi favorita). Veamos ahora que pasa en occidente.



OCCIDENTE/EUROPA, ESPAÑA, QUE ES LO QUE INTERESA



Aquí la historia de la saga no es tan larga, pero es bien intensa y tiene mucha miga. El primer contacto que tiene DQ con España es Dragon Quest VIII (aquí renombrado como “El periplo del rey maldito” y sin numeración, para no despistar al personal) y su llegada viene cargada con calidad. El juego salió en 2006, dos años más tarde que el lanzamiento japonés, pero los chavales de Square lo compensaron bien: voces para los diálogos y una banda sonora reinterpretada en orquesta de quitarse el sombrero Y LA CABEZA SI FUERA POSIBLE. Con todos los ingredientes mencionados, era difícil que el juego no triunfara. Efectivamente lo hizo, llegando a convertirse en uno de los mejores juegos de PS2 y uno de los más queridos y recordados por la fanbase española. Ahora diréis: “¡Vaya!, si Dragon Quest empezó con tan buen pie aquí, ¿cómo ha acabado estando en la mierda?” A ello vamos.
Tras la salida del VIII, hubo dos años de sequía. No porque la producción japonesa parase, sino porque no se localizaba nada de nada. Square Enix estaba preparando el segundo advenimiento de la saga a lo bestia pero, eso sí, con poca cabeza.


Aish, que bien se empezó y que mal ha acabado la cosa...


2008


A principios de este año aterrizó DQ Monster: Joker en Nintendo DS, y sólo un mes después lo hizo DQ: Swords en Wii. Para terminar, a finales del mismo año, llegó DQ IV: Capítulos de los elegidos, con su remake para DS. Realicemos un pausado análisis para comprender por qué esta estrategia no fue la mejor que se pudo usar.


Primero, tenemos que partir sabiendo que la fanbase de la saga estaba SÓLO en PS2. Y era una fanbase que buscaba más Dragon Quest en consolas de Sony y en sobremesa. Tras dos años sin saber nada, se encuentran con que lo siguiente que nos llega es un spin off de capturar monstruos y encima para la portátil de Nintendo. Y es que es más, un mes después sale otro spin off en Wii que, por su sistema de juego tan particular, no le va a gustar a todo el mundo ni de broma. 
Con esto, lo que probablemente se consiguió fue que la fanbase original dejara de lado estos spin offs y esperara a recibir un nuevo numerado en la reciente PS3, y que solo los más encariñados con el VIII se lanzaran a por los recién llegados en consolas Nintendo para comprobar muchos de ellos que esto no era a lo que se engancharon irremediablemente en PS2.


Cuando el producto "hecho para el fan" no tiene fans a los que llegar.

Con esta situación, las ventas tiraron mayormente de los nuevos fans, atraídos probablemente por los diseños, y que no se acabaron de acostumbrar a un estilo de juego definido por tanto spin off (mala manera de engancharse a una saga como esta). Amén de que ambos juegos, aunque buenos, eran mejorables. Con DQ IV: Capítulos de los elegidos, poco se pudo arreglar: Nula publicidad, a los nuevos fans el aspecto gráfico ya no les atraía tanto (no es culpa del juego, que es un más que digno remake, sino de la corriente pro 3D por encima de la jugabilidad e historia) y los de siempre seguían esperando, obcecados, una nueva entrega en la consola de Sony. 


Como conclusión de este año, diré GRAN BATACAZO. Después del fantástico inicio encabezado por la octava parte, Square debía de estar muy subidita y pensaría que cualquier cosa que sacaran con el nombre de Dragon Quest en ella lo petaría al instante. Monsters vendió un poco mejor, pero Swords y DQ IV no se comieron un torrao. 
Y que no parezca que me alegro, al revés, me fastidia un montón, pero con la estrategia que se dispusieron a seguir no podían acabar en buen puerto.


2009


Este año fue más tranquilo. Lo único que nos llegó fue, siguiendo los pasos del IV, el remake en DS de la quinta entrega, “La prometida celestial”. Si el anterior no tuvo mucho éxito, os podéis imaginar el tortazo que se llevó este también, y repito, no por malo.

2010


Este sí, este año fue bueno bueno. Dragon Quest IX: Centinelas del firmamento llegó a nuestras tierras. Y lo hizo de lujo, en serio. Una buena campaña publicitaria y gran apoyo por parte de Nintendo abrieron la saga a muchísimo nuevo público con un juego espectacular: Historia memorable con enemigos cojonudos, mapas del tesoro, multijugador, cambio de vocaciones, misiones gratis por DLC introduciendo final bosses de otros numerados de la saga… todo lo que pueda decir es poco. Una auténtica joya que cualquier usuario de DS/3DS debería haber jugado ya. Y las ventas, aunque no fueron magníficas, si mejoraron por primera vez en unos añitos. 
Aquí Square debería haber visto donde tiene el potencial la saga, y como debería enfocarla en nuestro territorio para que se instaure y triunfe. Pero volvieron a caer en la mala planificación y en la poca cabeza.


Sencillamente inolvidable. Si aún no lo habéis jugado no se a que coñe esperáis.



2011


Último año que supimos algo de DQ en occidente. La llegada de DQM: Joker 2 (en su peor forma, cabe destacar, porque en Japón ya se había lanzado la versión Professional con nuevo contenido) y el remake de la VI parte, “Los reinos oníricos”, acabaron de lapidar a la franquicia. Las causas son evidentes: ventas de nuevo muy bajas y poca repercusión.


CONCLUSIÓN DE LA ETAPA 2008-2011 Y QUÉ DEBERÍA HACER SQUARE


 Como ya habéis podido leer, las decisiones comerciales de Square no fueron las más acertadas. A esto tenemos que sumar la brutal piratería en la consola que vio casi todos los Dragon Quest aquí. Es indudable que fue la causante en gran parte de las bajas ventas (especialmente del IX).


Pero ah, el anuncio de 3DS y la llegada de nuevos títulos de la saga para la misma hizo revitalizar corazones… japoneses, claro. Ni uno solo de los títulos que han ido saliendo allí han tenido vistas de lanzarse en Europa. Y es uno de los grandes errores actuales de SE. 
3DS, una consola que aún no ha conocido la piratería, que se ha forjado una comunidad enorme, brutal y abierta a un lado más hardcore allí por donde se ha comercializado. Y teniendo balas tan potentes para levantar la saga como el remake del VII y del primer Monsters, se las reservan para Japón.

Que graciosos los de Square, van y hacen el anuncio del VII con actores españoles.


Y más fiesta aún. Cuando se anunció que Heroes llegaría a occidente, creí ver a lo lejos la resurrección, pero poco duró tal visión. Solo se anunció para PS4. Esta más que claro que aquí Sony ha dicho: “psst.. eh, que lo saques solo para la Play 4 y así le damos más ventas a la consola…” y Square ha callado y chupado. Craso error. Con esto se han dejado fuera a una inmensa parte del público potencial de Heroes. Y pasará de nuevo: las bajas ventas volverán y otra vez a abandonar. Así que, como conclusión pero final, le escribo una hipotética carta a Square Enix, que espero describa bastante bien lo que creo que deberían hacer.




Querida Square Enix:

Sé que corren tiempos difíciles para Dragon Quest en occidente. Mas es culpa de todos, nuestra por la piratería y vuestra por la ineficaz estrategia seguida a mi entender. Pero no todo está perdido, amigos míos. La época de bajas ventas puede quedar en Nintendo DS como un mero tropezón del brillante camino de esta saga. “¿Cómo?”, preguntareis. Yo os respondo encantado.

No dejándose amedrentar por otras compañías (Sony en el caso de Heroes y su exclusividad plataformera) y aprovechando el enorme tirón que la ya no tan nueva 3DS ha tenido y sigue teniendo. Un sistema que no ha conocido la piratería y que no conocerá en muchos años. Tenéis juegos que pueden gustar al público: el fantástico remake de Dragon Quest VII, la revisión del primer Monsters y la recientemente anunciada versión de la octava parte. Y pueden triunfar perfectamente, siempre que cuenten con una buena campaña de marketing y un buen trato para con el usuario. Bien claro es el ejemplo de Monster Hunter 4 Ultimate. El ejemplo de que con cabeza, esfuerzo y constancia, una franquicia a priori difícil de vender aquí, puede convertirse en un éxito.


Y como no mencionar la situación en Japón. Abandonad los experimentos y dad a los usuarios lo que quieren: un nuevo numerado en su PS4. Os ganareis su corazón y el nuestro también. Si realmente la apreciáis como creadores, volved a hacer grande una saga que lo merece. 


A mi me podéis mandar a tomar por culo, pero a el no. #SavetheSlime 

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